Libertad de palabra

La libertad de palabra es un beneficio en parte natural y en parte universal que tiene todo habitante en el planeta, este obedece a los derechos humanos  e implica que puede decir todo lo que le concierna, en tanto y cuanto no afecte los derechos y privacidad de otras personas.

Para entenderlo mejor lo separaremos en cuatro aspectos:

  1. Instituciones
  2. Particulares
  3. Periodismo
  4. Religión

Ejemplos de libertad de palabra:

Instituciones.- La libertad de palabra es algo restringida cuando concierne a las instituciones, sobre todo cuando conciernen al estado, pues el estado como órgano de gobierno y dirección.

En las intuiciones privadas la libertad de palabra es igualmente restringida, sobre todo cuando atañe a secretos de la institución misma, pero tiene obviamente menos restricciones que las instituciones estatales.

Particulares.-  Las personas en general pueden decir todo aquello que a su criterio convenga en tanto y cuanto no afecte a otras personas o no se encuentre prohibido por alguna ley o reglamento.

Así, el orden jurídico y civil regula todo movimiento entre particulares e instituciones, apelando en parte a su criterio y principalmente en el uso de sus derechos y libertades.

Periodismo.- El periodismo se encuentra en una encrucijada muy estrecha en este campo, pues su manejo es en base a información y palabras, por lo que su manejo tiene un doble filo entre la libertad de expresión y el derecho de privacidad.

Su regulación ha causado una serie de conflictos y legislaciones que aún hoy en día se encuentran en disputa.

Religión.- Otro sentido de la libertad de palabra es la del orden religioso, en el que se vanagloria la libertad humana y de creencia por medio de la palabra sus líderes, de sus ministros y sus sacerdotes quienes apelan al sentido común para expresar sus conceptos de vida y los dogmas de sus respectivas creencias así como la afectación en el ámbito particular de las personas.